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ECONOMÍA - UNIDAD 2 - Cátedra Castillo

Girado, Introducción a la historia del pensamiento sobre economía política
Introducción
La economía es una ciencia social. En el caso del marco de pensamiento de la economía política, como en otras Cs Sociales, hay diversidad.
El conocimiento en la economía política es difícil de acumular.
No hay un desarrollo lineal en el pensamiento científico que nos permita avanzar en los términos comúnmente utilizados para otras ciencias.
Algunos han alcanzado la categoría de “clásicos” al ser asociada su contribución teórica con los momentos del surgimiento de la economía política como ciencia. La economía política como categoría de análisis social existió siempre que hubo trabajo, producción, relaciones sociales, distribución. Pero la reflexión acerca de los problemas económicos como disciplina autónoma no es de vieja data.
El proceso tiene una fuerte asociación con el que va a llevar al surgimiento de la ciencia política como disciplina autónoma.
El surgimiento de la economía como disciplina separada tiene que ver con el proceso de modernización, de desacralización del pensamiento que se relaciona con la Edad Moderna, el desarrollo del comercio y el proceso que llevó a la constitución del capitalismo.
Los primeros pensadores alrededor de la temática de la economía política surgen a partir del SXVII cuando comienzan a desarrollarse ciertas formas mercantiles de circulación de la producción, y hasta mediados del SXVIII. El capitalismo es el sistema en el que las relaciones económicas pasan a explicar crecientemente la organización de la sociedad. Cuando toma forma el Estado Nación al comienzo de la Edad Moderna surge una política de comercio internacional y la microeconomía conexa.
Los orígenes de la economía política
Los primeros escritores que tuvieron como materia sistemática a la economía fueron los mercantilistas.
Una etapa histórica del desarrollo vinculada a la vigencia de los estados absolutistas en Europa. Cada una de estas escuelas nacionales estaba vinculada a una característica específica de cada uno de estos estados absolutistas.
Los mercantilistas ingleses como Locke y Hume: postulados con conceptos librecambistas que tenían que ver con el desarrollo del capitalismo inglés, que a su vez se encontraba en la expansión de su comercio a nivel internacional.
Se referían al tipo de actividad que tenía que tener el Estado y cuál era la manera más conveniente de fortalecer su poder económico. Esa reflexión aparece vinculada a la problemática del comercio exterior y a la de la guerra. La riqueza para los mercantilistas radicaba en la acumulación de metales preciosos. Este análisis incluye la relación político-económica del estado monárquico y sus colonias.
La guerra y el comercio exterior como vía posible para acumular metales preciosos. Con el oro se puede adquirir lo que no se produce fronteras adentro.
La persecución de saldos comerciales positivos implicaba un desequilibrio en el comercio internacional. Se restringe la importación de productos que deban ser pagados con oro. La política económica inglesa de principios del SXVII es fuertemente proteccionista, promoviendo la fabricación de productos manufacturados y la exportación a cambio de materias primas de las colonias.
Ejemplo de políticas: impulsar las exportaciones reduciéndole los impuestos, aumentar los gravámenes a las importaciones.
Una concepción del Estado centralizado, unificado, suponía un mercado nacional también integrado.
En la medida que el interés pasa del plano de la circulación a la esfera de la producción (del comercio a la producción), ese interés se constituye central en las corrientes que siguen al mercantilismo, hasta la aparición de los neoclásicos.
En principio las balanzas positivas o negativas dicen poco. Hay que tener en cuenta la composición de la balanza comercial. Debe analizarse quién se apropia de los mayores beneficios de una balanza comercial positiva, qué compromisos se atienden con esos saldos favorables, o bien quién y por qué concurren a generar los saldos negativos.
La reflexión mercantilista no piensa alrededor de los problemas de la distribución del ingreso. Su doctrina brinda el primer programa de política estatal que refleja los intereses de la burguesía en ascenso.
Un tema central en la economía política: el valor. Dificultades de los economistas para alcanzar una clara conceptualización.
Hay que preguntarse por el valor de las cosas para poder reflexionar acerca del tema distributivo. Hablar de valor significa hablar de las magnitudes más o menos permanentes en las cuales unos productos se intercambian por otros productos distintos.
Los fisiócratas son los primeros pensadores, desde la economía política, que se comienzan a preguntar por el valor de las cosas en el sentido de valor de cambio. Principal desarrollo en Francia: Quesnay; vinculados a la problemática de la explotación agrícola en ese país. Consideran la agricultura como la única fuente de valor y riqueza, echan luz sobre el excedente agrícola –cómo aparece y de qué modo circula.
Asociado a la lucha de intereses en la Francia de aquel momento; el sector agropecuario reivindicaba para sí una mayor proporción de la riqueza generada.
Ante la situación grave en el reino, Quesnay presenta los principios de su sistema que restablecería las fuerzas del reino, basado en un mecanismo que tiene tres elementos esenciales: 1) teoría del producto neto, 2) teoría de la circulación, 3) concepción del orden natural y esencial de las sociedades.
El valor se origina en la tierra a partir de mensurar cantidades físicas.
Los industriales eran considerados una clase improductiva, ya que no aumentan el producto de la tierra sino que “sólo” lo transforman.
La actividad agrícola era la única en condiciones de generar excedente. El progreso material era entendido en la medida en que la sociedad estuviese en condiciones de aumentar el producto neto  con origen en la tierra. Los productos materiales son aptos para satisfacer necesidades, tienen  valor de uso. Algunos bienes tienen también valor de cambio, que constituye un valor social que suele expresarse en el precio. Todas las mercancías son productos originados en las capacidades productivas del suelo.
El trabajo productivo como concepto que surge de distinguir la producción total de la producción neta en cantidad.
La explicación de la aparición del excedente económico constituye para Marx un eslabón fundamental para desarrollar y explicar el origen de un mayor valor social: la plusvalía.
Cuando el excedente generado es totalmente consumido, el esquema de Quesnay evoluciona circularmente, reproduciéndose análogamente cada período.
Es difícil que Quesnay o los mercantilistas pudieran haber hecho un análisis más completo del sistema capitalista cuando éste no estaba del todo desarrollado. Los fisiócratas abordan el tema del excedente económico y su papel, mientras que los “clásicos” tratan el tema del beneficio y de la lógica de la acumulación del capital.
En el período que va desde la monarquía absoluta hasta la revolución francesa y la posterior revolución industrial aparecen pensadores que hacen una crítica del orden mercantilista. Aparecen los que hoy podemos llamar “liberales” desde el pensamiento científico de la economía, padres del liberalismo económico. Smith, junto con Ricardo, son los economistas del capitalismo naciente y de la revolución industrial que está llevándose a cabo en Inglaterra.
Adam Smith
Aprovechando el cimiento fisiocrático, fue el primero en establecer un cuerpo teórico tratando de dar cuenta del conjunto de las actividades económicas del hombre, coincidente con un desarrollo más avanzado de las relaciones capitalistas. A partir de Smith la economía política se libera de las ilusiones sobre el papel “transformador” del rey y el Estado.
El proceso de formación y desarrollo de la producción capitalista desemboca en el resquebrajamiento de la administración feudal precedente; la producción gradualmente comenzó a tener un carácter social.
El pensamiento ilustrado que caracteriza la época estaba dominado por el individualismo racionalista, secular y progresivo.
La conducta del hombre naturalmente se desenvuelve a partir de una serie de motivaciones como el egoísmo y el sentido de la propiedad. El hombre actuará como naturalmente “debe” hacerlo, y esto beneficiará al resto impulsando el bien común. Esas “leyes naturales” de la producción de abren camino a pesar de la voluntad de los hombres y de la legislación estatal que intentan impedírselo.
El hecho de que Smith no advierte la incidencia que la revolución industrial iba a tener sobre el proceso de producción y distribución de la riqueza constituye una de las limitaciones de la obra.
En su obra encontramos al primer economista que fundamenta la necesidad de que el Estado se abstenga de intervenir en la economía, sometiendo a una crítica el andamiaje jurídico del mercantilismo.
Cuando Adam Smith aplica sus conceptos referidos al orden natural a las cuestiones económicas, se pone en contra de cualquier tipo de intervención del Estado en la industria y en el comercio, porque aquel “equilibrio natural” es el mejor asignador de recursos conocido.
La única policía económica que un gobierno debería llevar adelante era toda aquella que conservara la libre competencia, e incluso actuara para destruir posiciones monopolísticas ya sean del trabajo o del capital.
Smith no lo plantea como una cuestión de sanción moral. Es propio del individuo que intente obtener ese tipo de ventajas, por eso debe evitarse que entorpezcan el fluido funcionamiento del mercado; el natural funcionamiento de la “mano invisible” que establece los equilibrios del mercado.
El proceso del intercambio, despojado de interferencias, dará lugar a la mejor asignación de recursos posible mejorando las condiciones de vida de todos. De esta manera se producirá la mayor cantidad de mercancías a los precios más bajos y se determinarán los niveles naturales de salario y beneficio.
La problemática del valor y otras cuestiones
El tratamiento de la problemática del valor en Smith es complejo, y el estudio de su obra ha dado lugar a varias interpretaciones.
Dos cosas con un grado de utilidad diferente pueden cambiarse entre sí, pero el valor de uso de cada una no nos puede dar la magnitud requerida para realizar ese intercambio. Lo que sí permitirá cuantificar las magnitudes por las cuales se intercambian dos mercancías va a ser el valor de cambio, concepto del que parte Marx para su análisis, y que será el concepto donde Smith concentra su interés.
Definir por qué las cosas se intercambian en una determinada magnitud. Según Smith, dicha magnitud se regulaba por la cantidad de horas de trabajo necesarias para producir cada uno de esos productos involucrados en el intercambio.
El valor de cambio le permite estudiar las reglas a las que los hombres se sujetan en las relaciones de cambio. Lo que explica el valor es por qué las cosas se intercambian en promedio por una magnitud más o menos constante.
Aquel valor de cambio, expresado en dinero, es el “precio natural” que tiene el producto en el mercado para el productor que lo lleva allí: es un precio de oferta. Los precios tienen una tendencia que está basada en los valores de los productos. El precio puede divergir del valor, pero el precio tiende al valor si bien quizás nunca coincida con él.
El precio de mercado constantemente tenderá a igualarse al precio natural de las mercancías, el que varía con los tipos naturales de salarios, utilidades y renta (es decir al precio natural de cada uno de esos ingresos). Esas tres remuneraciones de los factores forman parte del precio y son las fuentes originarias del valor de cambio. Cuando Smith comienza a hablar de una etapa con apropiación privada de los factores de producción, ya no es sólo el trabajo el elemento capaz de regir el valor de cambio sino también el capital.
En el tema del origen de la renta de la tierra es donde más se advierte la influencia de Quesnay.
Smith asocia el valor de cambio con el costo de producir la cantidad de trabajo necesaria para tener esa mercancía (manutención del trabajador). El valor de cambio de una mercancía que se quiera intercambiar será igual a la cantidad de trabajo que se pueda comprar con ella. Por eso dice que “el trabajo es la medida real del valor de cambio de todas las mercancías”.
Posteriormente sostiene que la medida del valor de una mercancía también está dada por la cantidad de trabajo que se puede obtener cambiando esa mercancía pro otra.
Para Smith, el valor de cambio del trabajo es la medida del valor de cambio de otras mercancías; al mismo tiempo esa medida es la cantidad de trabajo incorporada en una mercancía.
Encontramos en los economistas clásicos una teoría objetiva del valor y éste es el aspecto que Marx rescata de los clásicos para superar el mismo pensamiento clásico en el sentido de llevar a cabo la crítica de la economía clásica.
Tanto Smith como Ricardo tenían presente la idea de  que la economía era una ciencia social. Para Ricardo estaba claro que había diferentes sectores sociales (ya presentados previamente por Smith): terratenientes, empresarios industriales, trabajadores.
La “riqueza de las naciones” de la que habla Smith es su capacidad de generar valor, una mayor cantidad de producto. Uno de los principios que explicaban el desarrollo de las fuerzas capitalistas era la propensión al intercambio. El intercambio derivará en una profundización de la división del trabajo (especialización de las actividades económicas). Esa división del trabajo permite obtener mayores beneficios de productividad.
Smith primero habla de la división técnica del trabajo dentro del taller de manufacturas.
Amplía la conceptualización hacia la división social del trabajo como producto de la división entre las clases sociales.
A partir de la mayor productividad se alimenta una mayor división del trabajo, que a su vez estimula un intercambio mayor. Esa mayor división del trabajo es una variable dependiente del desarrollo del mercado (se encuentra limitada por la extensión del mercado) y de la acumulación del capital.
Un mercado mayor permite conseguir mayor especialización (división mayor del trabajo).
La acumulación del capital: su tasa de incremento determinará la cantidad de capital de la que dispone el contratista para emplear a un trabajador en una actividad determinada.
El ahorro de tiempo de trabajo para la realización de los productos mercantiles, logrado en base a la especialización, permite que las unidades productivas aumenten su capacidad de trabajo. El producto total será mayor, su excedente será también mayor, permitiéndole mediante el intercambio la posibilidad de acceder a una mayor cantidad de mercancías.
La mayor posibilidad de transar bienes producidos en exceso está dada por la mayor cantidad de gente disponible que a su vez produce una variedad de bienes diferentes.
Justificativos de los beneficios del comercio exterior: los países deben también especializarse. Para Smith cada economía debe concentrarse en producir mercancías en las que tiene ventajas comparativas, y deben intercambiarse libremente.
La principal diferencia de Smith con los fisiócratas es relativa a la capacidad de generación de excedente: no sólo es la actividad agrícola la “productiva”.
Se considera a la introducción de la máquina como un elemento más de la división del trabajo.
Esta división es siempre creciente. De su incremento depende el aumento de la productividad del trabajo y el aumento de la riqueza social.
La especialización de los trabajadores ayudará para la simplificación de las tareas.
Se considera la capacidad del trabajo intelectual: aquellos capaces de coordinar actividades diferentes.
No alcanza a apreciar la cuestión del desempleo como producto de la incorporación de maquinarias al proceso productivo.
Una serie de conceptos: libertad en el desplazamiento y contratación de trabajadores, compraventa libre de la tierra, anulación de reglamentaciones que organizaban la producción industrial, supresión de impuestos que gravaban el transporte de mercancías dentro del país, plena libertad para comerciar con el exterior. De esto se derivaba el fortalecimiento de las relaciones burguesas, garantizando el establecimiento del capitalismo en toda la nación.
Se sostiene que existe entre Smith y Ricardo una continuidad, tratan los mismos problemas.
Pero el perfil teórico es diferente. En el caso de Smith, una fuerte formación filosófica; la misma se corre desde el campo ético-político a la economía.
El que llama “economistas clásicos” tanto a Smith como a Ricardo es Marx. Aunque los critica por tener una visión ideológica de la economía en la medida que identifican al capitalismo como un orden natural, describen según él científicamente los mecanismos de funcionamiento de la economía capitalista. Marx llama “economistas vulgares” a aquellos apologistas del capitalismo, que no desentrañan las características de su funcionamiento.
El equívoco principal, para Marx, radicaba en la limitación de clase que impedía ver –por no querer adoptar una visión crítica- las leyes que gobernaban la distribución de aquel producto social, que para Smith eran naturales.
La posición marginalista (neoclásica): su pretensión de ahistoricidad, que debe limitarse para intentar explicar el fenómeno capitalista, y de éste modo de producción y no de otro.
En Ricardo, en última instancia eran las características del proceso de producción los que determinaban el funcionamiento de los mercados. Una teoría objetiva del valor: eran las condiciones objetivas del proceso de producción las determinantes del valor de las mercancías.
El clasicismo de Smith y Ricardo enseña sobre la necesidad de un principio unificado para alcanzar cierto grado de explicación de los fenómenos económicos de manera que se relacionen unos con otros.
Los neoclásicos (marginalistas) sostienen que lo que determina el valor de los productos es la utilidad que éstos tienen para los consumidores, y que no son las condiciones de producción las que determinan el funcionamiento del mercado y la demanda, sino que es la demanda y el mercado los que determinan las condiciones de producción: una teoría subjetiva del valor.
Diferencias entre estas corrientes de pensamiento: en el pensamiento clásico siempre hay un mensaje de cambio social, mientras que en el marginalista la actitud es pasiva y contemplativa.

Castillo, Luces y sombras de Adam Smith
¿Progresista o conservador? ¿De derecha o de izquierda?
Fundador del liberalismo económico.
Liberal si nos remitimos a su ubicación histórica y política.
Lo que entendemos hoy por liberalismo económico es un discurso desarrollado a partir del pensamiento neoclásico.
Un autor entroncado con el pensamiento iluminista y revolucionario de la burguesía de fines del SXVIII. Pero por otro lado, se encuentran en su obra los pilares básicos del liberalismo económico, la corriente apologética por excelencia del modo de producción capitalista.
“Acerca de la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones” como un discurso de poder: el programa de la burguesía en ascenso.
Era fundamentalmente un filósofo social. Se inscribe en un proyecto de explicar la evolución histórica de la humanidad.
Visto desde su época, Smith está a la izquierda del espectro político. Lo mismo va a pasar con Ricardo.
Los economistas clásicos ingleses son los portavoces de una clase social en ascenso. Cuando esa clase social se convierte en dominante, los “usos” de los textos dan lugar a giros.
Ubicación histórica: Adam Smith en su tiempo y espacio
En 1759 publica la “Teoría de los sentimientos morales”, que puede ser considerado el fundamento psicológico de la “Riqueza de las naciones”.
El dualismo psicológico es el punto central de su discurso filosófico. Por un lado la moral, por otro la economía –que se consigue con egoísmo.
El egoísmo es entonces un elemento individual y positivo.
La relación entre la “Teoría de los sentimientos morales” y la “Riqueza de las naciones”
La lucha que aparecía en términos individuales va a desplegarse en el campo de la historia: periodiza los estadios de organización de la sociedad.
A cada estadio le corresponderá un conjunto de instituciones que le son funcionales.
En el planteo de los estadios y las instituciones se destaca una similitud entre Smith y Marx. Una diferencia: para Marx el motor de la historia será la lucha de clases, mientras que para Smith se tratará de la naturaleza humana dirigida por el deseo de mejora individual y guiada por la razón.
Cuando Smith publica “Riqueza de las naciones” en Inglaterra ya se ha producido la generalización de los mercados y empieza a tallar la industria, aunque todavía no se ha introducido a fondo el maquinismo.
Cada ciclo deja algo más de producción por sobre el consumo: el excedente. Quesnay y los fisiócratas en general sostenían que ese excedente sólo podía ser producido por la actividad agrícola. Smith se en el carácter productivo de toda actividad. En lo que hay coincidencia entre los fisiócratas y Smith es en la afirmación de que la economía “funciona sola” siguiendo un orden natural, y por lo tanto la intervención estatal en los mercados produce, salvo algunas excepciones, más ineficiencias que soluciones.
La Riqueza de las Naciones
La división del trabajo
Para Smith se trata de desarrollar la teoría de la producción. De qué depende la provisión de bs y servs en un período determinado. Esa producción anual está regulada por: 1) la habilidad con que esa fuerza de trabajo es empleada; la división de trabajo 2) la proporción de aquellos que están empleados en actividades útiles; trabajo productivo e improductivo.
Una sociedad en que hay división del trabajo es una sociedad que produce más bienes y mejores que otra en la que no hay división.
Hay mejora de la destreza y por lo tanto más riqueza.
La división técnica del trabajo. Aumento de la destreza por la especialización, reducción de tiempos muertos al no tener que pasar de una actividad a la otra, y creación de nuevas máquinas producto del esfuerzo concentrado hacia la especialización. Todo trabajo es productivo si puede acrecentar la división del trabajo.
La división social del trabajo. Una comunidad va a ser más rica si cada uno se especializa en la producción de algo. Tres causas. 
1) La mejora de la destreza de cada trabajador. Esto no solo vale para la división social del trabajo, sino también para la técnica. Esta última genera el problema que estudia Marx en los Manuscritos de 1844 cuando introduce el concepto de enajenación.
2) El ahorro del tiempo que se tarda de pasar de una tarea a la otra. El taylorismo llevará a fondo esta concepción.
3) Genera el mejoramiento, la invención de máquinas. La separación del proceso de trabajo en operaciones simples es el preludio a la invención de máquinas que realicen esas operaciones. Esto va a dar lugar a otra discusión, desarrollada por el toyotismo.
Para todo el pensamiento de la economía política hay un acuerdo con Smith en que el valor de la división del trabajo radica en su capacidad de incrementar la producción.
Todo trabajo puede ser productivo, no importando su origen industrial o agrícola. Se diferencia y completa el planteo fisiocrático: el trabajo productivo es todo aquel que crea excedente. Depende de la posibilidad de una división del trabajo siempre creciente. Lo que le pone un límite a la división del trabajo es la extensión de los mercados.
El mercado
El mercado es una de las formas de resolver el dilema de la particularización creado por la división del trabajo. Pero Smith sostiene que es el único mecanismo.
Para Smith, el ser humano tiene una propensión natural al intercambio. Esto es una consecuencia directa de la razón y el lenguaje.
Si cada uno se dedica egoístamente a hacer aquello que mejor puede hacer y después lo vende para comprar los demás bienes y todos hacen lo mismo, la sociedad alcanza los mayores beneficios.
Smith reconoce que el mercado no funciona a la perfección, debido a la existencia de privilegios corporativos o elementos de monopolio. Sostiene que se debe hacer política pública para reducirlos. Busca un mercado que funcione “mejor” como objetivo a lograr.
Las diferencias que Smith  plantea entre la Teoría de los sentimientos morales y la Riqueza de las naciones. En Tdlsm el elemento disciplinador de los extremos del egoísmo individual remite al “ser interior”. En Rdln el límite es colocado por un mecanismo institucional: la competencia.
El cemento social es el mercado. Para que este funcione, nadie debe interferir en su mecanismo. Smith, en la discusión entre mercantilistas y fisiócratas, se ubica del lado de los fisiócratas. Toma de la fisiocracia el orden natural y la no intervención del Estado.
Este es el programa político que da sustento material al principio de ciudadanía de la revolución francesa. Las revoluciones burguesas del SXIX fueron revoluciones por la libertad económica.
Pero no hay mercado si no hay ciudadanos libres y sujetos plenos de derecho. La coincidencia entre Smith y los demás autores que se opusieron al Antiguo Régimen. Para Smith implicaba alcanzar la igualdad formal que supone la mercancía.
Trabajo productivo e improductivo
Una doble definición de trabajo productivo en Smith. 1) Todo trabajo que produce una mercancía para la venta. 2) El trabajo capaz de producir un excedente sobre sus insumos; sigue la definición fisiócrata; Marx la va considerar la correcta.
La teoría del valor
Para Smith, la importancia de la teoría del valor es menor.
El trabajo humano es el eje básico para entender la economía en tanto discusión sobre el origen de la riqueza.
Smith estaba trayendo al análisis económico un concepto familiar.
La discusión sobre la teoría del valor debe ser dividida en dos partes. 1) Desde el punto de vista de los clásicos; la discusión más general referida a los recursos u origen de la riqueza. 2) La determinación de los precios en el mercado y la distribución del ingreso.
Smith utiliza indistintamente el término “valor” en diferentes sentidos.
En el análisis económico nos hemos acostumbrado a interpretar el término valor como VALOR DE CAMBIO, la cantidad de mercancías o servicios que cada bien puede obtener a cambio en el mercado. En general en el planteo clásico –incluyendo a Marx- se habla de valor en este sentido: un valor o precio del cual, en el corto plazo, las mercancías pueden diferir por las fuerzas de la oferta y la demanda, pero a la que finalmente convergirían.
En el capitalismo nos encontramos en una economía monetaria, por lo tanto el valor se va a materializar en el PRECIO, al que podemos definir como la expresión monetaria del valor.
En Smith, “un hombre puede ser rico de acuerdo a la cantidad de trabajo (el trabajo de otra gente) que pueda comprar”. Será lo que Ricardo llamará VALOR DEL TRABAJO y Marx VALOR DE CAMBIO DE LA FUERZA DE TRABAJO, que monetariamente se materializa en el SALARIO.
Tres conceptos. 1) VALOR DE CAMBIO: cuánto se puede comprar de otros bienes. 2) VALOR o PRECIO REAL: la “pena”, el trabajo que hay que ceder. 3) VALOR DEL TRABAJO: el trabajo que se puede comprar (la “pena o fatiga” que se le puede imponer a otro).
Smith distingue entre lo que llama VALOR DE USO: la utilidad que un objeto posee; y el VALOR DE CAMBIO: el poder de comprar otros objetos que la posesión de una mercancía contiene en sí. A partir de la denominación de una paradoja del valor, abre dos vías de análisis en el pensamiento económico: una analiza la Teoría del valor trabajo, la otra la Teoría del valor utilidad.
A veces el PRECIO DE MERCADO no coincide con el PRECIO NATURAL de las mercancías.
Smith se interroga por la medida del cambio en el PRECIO REAL (valor absoluto) medido en tiempo de trabajo. Está en juego el concepto de productividad del trabajo. De la convicción de Smith de que el dinero no es buena medida del valor, sale el intento de utilizar el VALOR DEL TRABAJO como medida.
Análisis de Smith desde “el lado de la oferta”. Para determinar el valor (PRECIO REAL) de un bien, Smith plantea hacer un recorrido histórico a lo largo de distintos estadios.
Smith toma el concepto de trabajo adquirido en vez de trabajo incorporado. El surgimiento del beneficio en el capitalismo hizo que el trabajador ya no reciba el equivalente a su trabajo incorporado al producto, sino sólo una parte: el SALARIO.
Teoría del costo de producción. Se debe incluir en el PRECIO NATURAL de un bien la remuneración al capital, la ganancia. El VALOR DEL TRABAJO ya no equivale al producto del tiempo del trabajo, sino a un número menor.
El llamado PRECIO NATURAL de un bien se constituye con la suma de las remuneraciones a los factores de la producción (renta + salario + ganancia).
Análisis de Smith desde “el lado de la demanda”. La competencia culmina con un PRECIO DE MERCADO por encima al PRECIO NATURAL. En el caso inverso, cuando la oferta excede a la demanda, el PRECIO DE MERCADO caerá por debajo del NATURAL.
En Smith, como en todos los clásicos, salarios, rentas y ganancias (beneficios) se tratan separadamente, como remuneración de distintas clases sociales: trabajadores, terratenientes y empresarios (o capitalistas).
Un incremento en la demanda de trabajo lleva a un aumento en los SALARIOS. Esto a la vez produce un aumento en la población trabajadora. Mientras el crecimiento económico se sostenga, continuará la demanda de trabajo y los salarios continuarán subiendo, haciendo que la oferta responda a la demanda.
Al plantearse una teoría de los costos de producción, un aumento en los SALARIOS deriva en un aumento en los PRECIOS. Los altos salarios son consistentes con la mayor productividad de los trabajadores, a la vez que con los bajos precios de las mercancías porque los aumentos de productividad cubren con creces cualquier aumento de salarios.
Con respecto a la GANANCIA, Smith inaugura el planteo de que el incremento del stock de capital tiende a producir la baja de la tasa de ganancia. Plantea que la competencia tiende a aumentar los SALARIOS y a reducir las GANANCIAS.
Interés general, el comercio, sus beneficios y beneficiarios
Smith denomina “tres órdenes de hombres”: terratenientes, trabajadores y capitalistas. Señala que el interés de los terratenientes está conectado con el interés general de la sociedad. Los intereses de los trabajadores también coinciden con el mejoramiento de la sociedad.
Sin embargo, la ganancia de los capitalistas no aumenta con la mayor prosperidad.
A diferencia de los mercantilistas, para Smith el comercio no es un juego de suma cero. Todos ganan en el comercio, pero no todos ganan en la misma proporción.
El comercio exterior sirve, para Smith, para eludir los límites del mercado que no permiten que continúe la división del trabajo. Esto posibilita aumentar la productividad y, por lo tanto, el producto anual.
El rol del Estado
Smith fundamenta el rol central del mercado y es contrario a la intervención del Estado en los mercados.
Para Smith, la autoridad política tiene tres responsabilidades: 1) proteger a la sociedad de otras sociedades; 2) proteger a la sociedad al interior; 3) desarrollar y mantener ciertas obras e instituciones públicas.
El planteo de “libertad” en Smith está basado en que la libertad individual es más funcional para alcanzar  el bienestar económico que muchas de las regulaciones estatales. Para los clásicos el fin es el bienestar económico y no la libertad como satisfacción del egoísmo de los individuos.


Tavilla, Sobre David Ricardo y sus huellas en Argentina
Introducción
La economía clásica constituye un punto de partida fecundo por su foco en la importancia de la distribución de la riqueza, en los agentes que se apropian del excedente a través del sistema de precios y en su relación con el dinamismo en materia de crecimiento económico y acumulación de capital.
Principales desarrollos conceptuales de Ricardo relevantes en relación con problemáticas de la economía argentina: 1) el rol clave de la renta agropecuaria a lo largo de su historia económica; 2) la discusión sobre la generación de ventajas comparativas y la explicación del comercio internacional con la crítica desde la periferia; 3) los antecedentes en la problemática de la estructura productiva nacional y representación de esta en los modelos de “dos sectores” o de “stop and go”.
La ciencia económica como apología del Capitalismo
La ciencia económica como una de las principales armas ideológicas al servicio de la constitución de la institucionalidad moderna y el Estado capitalista.
David Ricardo, a través de sus trabajos “Ensayo sobre ganancias” de 1815 y “Principios de economía política y tributación” de 1817, retoma los problemas de Adam Smith y desarrolla su discusión sobre el origen del producto excedente y su distribución entre grupos sociales (terratenientes, capitalistas, trabajadores).
En la sociedad capitalista la apropiación del excedente se efectúa a través de las relaciones mercantiles, es decir, se detrae en forma de VALOR DE CAMBIO. Una cuestión teórica fundamental es la problemática de la articulación entre la formación del VALOR DE CAMBIO y la formación de los diversos tipos de ingresos que surgen por la participación de la producción: la ganancia y el interés, el salario, la renta.
Con los economistas clásicos se visualiza lo inseparable de las dimensiones política y económica, ya que la producción, distribución y consumo de bienes implica luchas como norma en la dinámica de las sociedades.
Las contribuciones de David Ricardo
Para Ricardo, el problema primordial de la Economía Política como disciplina era la determinación de las leyes que rigen la distribución del producto social.
El problema central es el da la determinación del nivel de la tasa de ganancia.
Sus tres elaboraciones teóricas básicas más conocidas: la teoría de la renta diferencial, la teoría del valor, la teoría del comercio internacional o de “las ventajas competitivas”.
La cuestión central ricardiana. El progreso en la acumulación de capital, que lleva a un aumento en la ocupación industrial (y en la población), conduce a un incremento en los precios de los alimentos y el crecimiento en los costos salariales.
Concepción del PRECIO DEL TRABAJO en términos de SALARIO REAL (no nominal). El SALARIO REAL entendido como lo necesario para adquirir una canasta básica de subsistencia (bienes salario). Si se encarece la canasta básica, se debe pagar más de salario de subsistencia y caen las ganancias.
Del nivel de la tasa de ganancia depende la acumulación de capital y el crecimiento económico de la sociedad capitalista.
Tesis. Sólo los progresos técnicos en la agricultura o la provisión externa de esos productos o bienes salario más baratos podrían postergar que la expansión del capital induzca a una caída de la tasa de ganancia y la caída en el estancamiento o estado estacionario.
La teoría de la renta diferencial
 De no mediar cambios técnicos en la agricultura o de no permitirse la libre importación de productos agrícolas, la tasa de ganancia de la economía tendía a caer hasta llegar a un estado estacionario (estancamiento, crecimiento económico cero). La contrapartida de esas menores ganancias capitalistas y esos mayores precios agrícolas es la apropiación, por parte de terratenientes, de una parte creciente del excedente económico bajo la forma de una renta diferencial con destino improductivo.
Dos supuestos a partir de los cuales Ricardo elabora este modelo: 1) existencia de tierras de fertilidad diferente y superficie limitada; 2) uniformidad de la tasa de ganancia para toda la economía como norma de distribución del excedente entre los dueños del capital. Refiere a la tendencia a igualación de la tasa de ganancia vigente en la economía fronteras adentro.
En un estadio inicial del desarrollo capitalista las tierras están en relación de sobreabundancia respecto de la cantidad de capital disponible y se utilizan las tierras más fértiles.
La tasa de ganancia prevaleciente en la economía está determinada por la actividad en la tierra de menor fertilidad, al depender de esta última las cantidades de trabajo que determinan el PRECIO o VALOR DE CAMBIO. La tasa de ganancia que remunera al capital tiende a caer como tendencia.
La propuesta ricardiana para evitar la caída de la tasa de ganancia: no proteger la agricultura local (inglesa) e importar del exterior esos productos más baratos.
Esta teorización sostiene también su apología del libre comercio (exportaciones e importaciones), porque permitiría contener los salarios y sostener la tasa de ganancia del capital.
Defensa de los intereses de la emergente burguesía industrial (manufacturera), asociándola con el progreso de Inglaterra. Si ésta se apropiaba de una mayor parte del excedente bajo la forma de ganancia, posibilitaría el mayor uso productivo del mismo, a diferencia del destino improductivo que le daban los terratenientes rentistas.
En Inglaterra de ese entonces, a la inversa de Argentina y otros países, defender la industrialización era ser librecambista y no proteccionista: se trataba de dejar atrás al sector rural menos favorable al progreso social.
Sentencia pesimista de Ricardo. Pensaba que se podría postergar por un tiempo, pero inevitablemente se llegará al estado estacionario de no crecimiento en que la tasa de ganancia caerá haciendo imposible la acumulación de capital.
Pesimista respecto de la reproducción de las sociedades capitalistas a lo largo del tiempo.
La teoría ricardiana de las ventajas comparativas (TVC) como fundamentación teórica del libre comercio
El imperio británico organizaba la división internación del trabajo fomentando la especialización en la producción y exportación de productos primarios en la Periferia.
La especialización internacional reposa sobre el principio de la ventaja comparativa. Cada país se especializará en aquellos sectores productivos en que cuente con menores COSTOS RELATIVOS (y no absolutos, a la Adam Smith), con la ventaja de que de esa manera todos ganan.
El libre comercio es la vía de abastecerse de una mayor cantidad de bienes en el ámbito nacional a través del intercambio.
La especialización internacional es conveniente a condición de que la desventaja o ventaja es de diferente proporción en cada artículo.
Liberalismo y comercio internacional
En Argentina, el librecambio en materia de comercio internacional posee una tradición arraigada.
La defensa del libre comercio siempre se asoció con las organizaciones empresariales ligadas a la producción agroganadera.
Hay dos interpretaciones respecto a las fuentes de la ventaja comparativa.
La versión convencional de las VC: Heckescher-Ohlin
Visión inscripta en la tradición teórica neoclásica que constituyó la ortodoxia en la materia. El comercio internacional (las VC) se explica por las diferencias en la dotación relativa de los recursos de trabajo y capital poseídos por los distintos países (teoría de las proporciones factoriales). 
La VC está determinada por la interacción entre los recursos de las naciones (abundancia relativa de los factores de producción) y las tecnologías de producción (que influyen en la intensidad relativa con la que los distintos factores son utilizados en la producción).
Supone que las funciones de producción son las mismas en todas pares y linealmente homogéneas, que los factores de producción son inmóviles a nivel internacional y que existe competencia perfecta, lo que conduce a que las diferencias en los precios dependen de las posibilidades productivas de cada país (que depende de las dotaciones de factores).
En Argentina, en la teoría de especializarse en sus VC tradicionales subyace la idea de que la industrialización no es legítima en tanto implica crear sectores ineficientes.
La crítica a la teoría de las ventajas comparativas
En la visión neoclásica no se suele tener en cuenta la situación relativa, en materia de desarrollo económico y político, entre los participantes.
Se oculta el estadio de desigualdad bajo el cual el principio de VC no toma en cuenta que los beneficios que se extraerían son desiguales y proporcionales a las diferencias existentes entre países.
Existe una tradición crítica a la teoría de las VC, discutiendo el corolario de que “todos los países se benefician con el libre comercio”: debates sobre el intercambio desigual, el sistema centro-periferia y la teoría de la dependencia con foco en la idea de que el comercio y la economía mundial impulsan la reproducción y perpetuación de las condiciones de subdesarrollo.
El enfoque más actual que diferencia entre VC estáticas y dinámicas
La visión dinámica de las VC implica incorporar una dimensión temporal en materia de construcción de ventajas. Es clave a la hora de teorizar sobre los procesos de industrialización de la mayoría de los países en los que la industria nació siempre con desventaja comparativa, lo cual llevó a mayores grados de intervención y planeamiento estatal. 
En Argentina, la performance de la producción industrial es función de la existencia misma de un tejido industrial desarrollado. Se trata de un concepto de eficiencia dinámica, de la construcción deliberada de un patrón distinto de ventajas de comparativas.
La visión estática de las VC está basada en un enfoque atemporal de la eficiencia productiva. Se apropia de la idea smitheana de no producir domésticamente lo que se puede adquirir a precios más baratos por vía de la importación.
A partir de esta diferenciación se posibilita una aproximación más ajustada a la realidad del comercio internacional y se explica la existencia de diferencias entre los países.
Las economías nacionales intercambian bienes y servicios a través de flujos cruzados de exportación e importación, pero la norma es que coexisten las exportaciones e importaciones de bienes similares. Tales flujos de comercio se relacionan con la diferenciación de productos en el marco de una extendida competencia monopolística.
Renta diferencial a escala internacional (RDEI): un concepto relevante en el análisis del capitalismo argentino
(En el plano de la elaboración teórica dotada por el sistema marxista). La competencia de capitales por la apropiación de excedente produce cierta tendencia a la nivelación de las tasas de ganancias entre las distintas ramas de un sistema productivo, mientras que reproduce tasas de ganancias diferentes dentro de una misma rama.
Algunos capitales individuales, dentro de una misma rama, obtendrán alguna ganancia extraordinaria basada en alguna ventaja que habilite un costo unitario menor. Esta ventaja puede ser: 1) creada (innovaciones tecnológicas, subsidios estatales, etc.), ligada a la industria y a los servicios, denominada cuasi rentas; 2) o natural (originada en las características de los recursos naturales, denominada rentas diferenciales.
La existencia de estas ganancias extraordinarias depende de que el sistema de PRECIOS dentro de esa rama lleve a que el PRECIO DE MERCADO dependa de las condiciones menos favorables en materia de costos (costos más altos).
Es posible hablar para la Argentina de una RDEI a partir de la existencia de ventajas en la posesión de tierras fértiles, y de un sistema de precios y tasa de ganancia doméstica con cierta correspondencia respecto de los valores internacionales.
La diferenciación entre apropiación y generación de la renta conduce a diferenciar al sector agrario del sector rentista en el sentido en que existen otros agentes distintos a los terratenientes que igual participan  de la apropiación de parte de la renta.
Los instrumentos que tradicionalmente vehiculizaron la redistribución de la renta entre distintos actores sociales son fiscales, cambiarios y de control de precios.
Ricardo inspirando los modelos estructuralistas para Argentina
Los modelos de “dos sectores” consistían en diferenciar: 1) un sector industrial y de servicios complejos, importador y con menor productividad relativa; 2) un sector agropecuario, productor eficiente y exportador de bienes salario, proveedor de divisas, bienes salario y renta diferencial.
Se plantea que el crecimiento industrial y del nivel de actividad económica general arrastra un crecimiento en las importaciones de insumos y bienes de capital, a la vez que demanda mayores bienes salario (cuyos precios son decisivos en la conformación del SALARIO REAL y en los costos de producción de aquellas actividades).
Un conflicto de intereses similar al ricardiano: el dilema de exportar o vender más barato en el mercado interno; el de limitarse a respetar la renta diferencial apropiada por intereses ligados al agro nacional a costo de descuidar los salarios y costos de producción nacional más compleja.
Se genera la dinámica del “stop and go”. El incremento de la demanda doméstica que beneficia a sectores manufactureros presiona sobre la balanza comercial y conduce a la necesidad de devaluaciones con efecto de mejora en el beneficio a los exportadores, encarecimiento de los bienes salario y caída de salarios. Un condicionamiento estructural del crecimiento, imposibilitando su continuidad en el tiempo ya que el ajuste se da por reducciones en el nivel de actividad económica interna y no por profundización de la sustitución de importaciones o aumento de exportaciones de modo de permitir relajar la restricción externa.
Apartado: sobre terminología actual relacionada con comercio exterior
La competitividad se refiere a un producto dado y se mide entre países. La ventaja comparativa se mide entre productos y para un país dado.
La competitividad está sometida a la coyuntura macroeconómica. La VC tiene un carácter más estructural.
La noción de competitividad, en relación con el crecimiento económico, se trata de la habilidad para hacer retroceder los límites de la restricción externa. Esta noción se refiere a capacidades nacionales en el sentido de: 1) la capacidad de una nación para exportar volúmenes crecientes de su producción; 2) la generación de condiciones para defender su mercado doméstico de la competencia de productores extranjeros, sin elevar la protección efectiva de la economía. 


Tavilla, Renta de recursos naturales y su relevancia en Argentina
Introducción
Tres roles con los que se describe al sector agropecuario: 1) productor y proveedor de “bienes salario”; 2) suministro de divisas (vía exportaciones); 3) generador de renta diferencial a escala internacional.
El concepto de “renta de recursos naturales” ocupa un lugar relevante en el análisis sobre las economías periféricas, dado que la integración de éstas al capitalismo se basa en la provisión de productos primarios.
Recursos naturales, acumulación de capital y renta diferencial
Uno de los puntos clave en el proceso de expansión del capital es el aprovechamiento de la naturaleza como fuente: 1) en la obtención de materias primas e insumos; 2) en alimentos básicos; 3) como suelo para nuevos desarrollos capitalistas urbanos y rurales; 4) como espacio de depósito de desperdicios de la sociedad industrial.
La situación de relativa escasez de tierra y el consecuente monopolio de la propiedad permite que generalmente el propietario de las tierras o yacimientos más fértiles se apropie al menos parcialmente de sobreganancias o la mayor plusvalía que se genera a partir de la explotación del recurso natural.
A nivel teórico podemos identificar dos tipologías de rentas: 1) renta diferencial (de tipos I y II); 2) renta absoluta.
La renta diferencial de tipo I proviene de la diferencia de rendimiento y rentabilidad de tierras o yacimientos. El precio de los bienes producidos se determina a partir de la explotación de tierras o yacimientos menos productivos y con mayores costos de producción.
La renta diferencial del tipo II se distingue en que la fertilidad, riqueza y productividad del recurso no se debe solamente a la naturaleza sino también a las mejoras e inversión tecnológica.
Lo más común es que sea difícil de separar las dos fuentes en la renta diferencial.
La renta absoluta es un ingreso que debe pagarse al dueño del recurso por el hecho de ser titular de la propiedad. Se exige en forma absoluta, es decir, sin que medie en su determinación el precio mayor definido por el recurso de menor rendimiento.
Se trata de ingresos de monopolio relacionados con los derechos de propiedad.
La problemática de la renta de los recursos naturales se vincula a la problemática interna de la industrialización de economías agrarias: la distribución del excedente, actores nacionales o extranjeros, la cuestión de los precios de bienes salario, el costo de las materias primas, el aprovechamiento o no de la renta para financiar el desarrollo capitalista.
En Argentina: 1) constituye un ingreso que se suma a la riqueza generada en el país, planteando la problemática de su distribución; 2) se relaciona con la problemática de la lucha por su apropiación, por ejemplo bajos precios internos de bienes salario o de materias primas e insumos versus su exportación como commodities.
“Estructuras productivas desequilibradas”. La posesión de recursos naturales abundantes y la especialización productiva asociada a criterios de eficiencia estática se vincula a obstáculos estructurales para el desarrollo de actividades productivas más complejas tecnológicamente (es decir procesos que dificultan la industrialización, la diversificación productiva y el desarrollo).
La noción de Renta Diferencial a Escala Internacional (RDEI)
Para Argentina, hay autores que hablan de una RDEI por la existencia de ventajas en la posesión de tierras fértiles y de un sistema de precios y tasa de ganancia doméstica con cierta correspondencia respecto de los valores internacionales.
La existencia en nuestro país de una renta agraria a partir de la fertilidad de las tierras es una regularidad histórica con vigencia en distintos regímenes de acumulación o fases históricas. Por eso el concepto de RDEI está ligado a la discusión sobre el desarrollo capitalista argentino.
Dinámica clave de la acumulación: la competencia de capitales por la apropiación del plusvalor (excedente) produce cierta tendencia a la nivelación (igualación) de las tasas de ganancias entre las distintas ramas de un sistema productivo, formando los llamados “precios de producción”. Pero reproduce tasas de ganancias diferentes dentro de una misma rama.
La sobreganancia obtenida por algunos capitales individuales dentro de una misma rama está basada en una ventaja creada socialmente (cuasi rentas) o naturalmente (rentas diferenciales). 
Las cuasi rentas son ingresos o ganancias mayores a las normales promedio, cuya búsqueda motiva, en las economías más desarrolladas, las innovaciones tecnológicas que permiten poseer una ventaja y una posición monopólica hasta que ésta sea imitada y se deba compartir el mercado ganado con la nueva competencia (“monopolios transitorios”).
Las rentas diferenciales dependen de que el sistema de precios dentro de una misma rama lleve a que el precio de mercado dependa de las condiciones menos favorables en materia de productividad o costos.
Una diferenciación dentro del debate sobre la presencia de renta diferencial en Argentina: entre apropiación y generación de la renta. Existen otros agentes distintos a los terratenientes que participan de la apropiación de parte de la renta.
Los instrumentos que tradicionalmente vehiculizaron la redistribución de la renta entre distintos actores y sectores sociales son: 1) fiscales (por ejemplo impuestos a las exportaciones, impuestos a la renta, transferencia de subsidios a otros sectores, estatización del comercio exterior); 2) cambiarios (tipo de cambio alto o bajo); 3) de control de precios.
La obtención de renta internacional funciona como una razón central en los sectores ligados al agro para ser librecambistas y oponerse al proteccionismo favorable a la configuración de un capitalismo industrial autónomo.
Anexo
Ricardo y los modelos estructuralistas para Argentina
A partir de la década del ’30 con inicio del proceso de ISI, Argentina se asociaba a un conflicto de tipo intercapitalista similar al planteado por Ricardo en torno a la apropiación de recursos para dinamizar el crecimiento: con los terratenientes y los intereses agroexportadores, de un lado, y la posibilidad de capitalistas industriales que acumularan en base al mercado interno, del otro.
También se da el conflicto en torno al precio de los alimentos y otros recursos primarios, pero al revés que Inglaterra: la posibilidad de exportarlos disminuye su oferta en el mercado interno y por lo tanto los “encarece” (en realidad equipara su precio al valor internacional, “ley de un solo precio”). El librecambio en general favorece a las clases e intereses contrarios al desarrollo industrial, según se esté en un país con ventajas comparativas “dinámicas” tecnológico-industriales (centro) o ventajas “estáticas” agrarias o mineras (periferia).
La renta de la tierra y la posición de Marx
La tierra es un medio de producción con dos características diferenciales: no es un producto de trabajo humano previo y no es “reproducible”. Siguiendo a Marx, la tierra tal como la otorga la naturaleza no tiene valor. Aun así, tiene precio y la propiedad de la misma puede generar un beneficio en forma de renta.
Con el advenimiento del capitalismo, la renta como forma de apropiación de excedentes de la tierra se subordinó a la lógica de la extracción de plusvalía y reproducción del capital.
Bajo la forma de la producción capitalista, la renta expresa la capacidad de un propietario de hacerse de un precio de monopolio. El hecho de poseer tierra permite a los terratenientes apropiarse de una parte del trabajo social.
El origen de la renta en Marx
Para Marx, todo el excedente es producto del trabajo no retribuido o plusvalía. Lo que analizamos es cómo se redistribuye la plusvalía al interior de la clase propietaria de los medios de producción. La plusvalía asume la forma de ganancia (empresario), interés (banquero), dividendos (propietario de capital accionario), impuestos recaudados (Estado), renta (terrateniente).
El origen “natural” de la ganancia extraordinaria: sólo puede obtenerse en determinados territorios.
Mecanismo de distribución: Marx plantea lo mismo que Ricardo, el terrateniente estará en condiciones de exigir a los capitalistas que deseen invertir para producir un alquiler que será igual a esa porción de ganancia que excede a la tasa media de mercado. Si el capitalista es el dueño de esa tierra, podría apropiarse directamente de esa superganancia.
Tres posibles actores: 1) un terrateniente, 2) un capitalista arrendatario, 3) un terrateniente que invierte él como capitalista.
La apropiación de esa renta diferencial dependerá del privilegio asociado a la propiedad de la tierra.

Castillo, Marx y el funcionamiento de la economía capitalista
La teoría del valor
Valor de uso, valor de cambio, valor
La mercancía tiene un conjunto de propiedades que le permiten satisfacer una necesidad, es un VALOR DE USO. Este es el contenido material de la riqueza.
A la vez, la mercancía es cuantificable. Se permite la comparación de una mercancía con otra. En las sociedades mercantiles, la mercancía es el portador material del VALOR DE CAMBIO.
El principio básico de cualquier intercambio en el mercado es que haya dos mercancías que se igualen en algún punto. La otra característica básica es que se enfrenten en el cambio dos mercancías que tengan valores de uso distintos.
Para que dos mercancías puedan expresarse en iguales valores de cambio debe haber algo en común que permita compararlos. Lo habían señalado Smith y Ricardo: las mercancías son producto del trabajo.
Si prescindimos del VALOR DE USO de las mercancías, estas sólo conservan una cualidad: la de ser productos del trabajo.
Cada trabajo es diferente a otro. Esa especificidad es lo que hace a las diferencias particulares de una mercancía. Si hacemos abstracción de esas cualidades del trabajo humano, queda lo que permite la comparación. Es lo que Marx llama TRABAJO ABSTRACTO (gasto indiferenciado de esfuerzo físico y mental).
La producción de VALOR es la expresión capitalista de que el hombre utiliza trabajo para transformar la naturaleza en producto para satisfacer necesidades humanas.
El “algo en común” que se manifiesta en el VALOR DE CAMBIO es el VALOR.
La forma de manifestación de ese valor (o sea el VALOR DE CAMBIO) es conceptualmente un paso posterior. Si el TRABAJO ABSTRACTO es lo que da valor a cada mercancía, decimos que VDU y VALOR son dos caras de cada mercancía. Si hablamos de VDC nos referimos a la relación entre dos mercancías en el intercambio.
Para hablar de igualdad debemos hablar de magnitud del VALOR (la medida). Marx va a decir que el TRABAJO ABSTRACTO se mide en unidades de tiempo, en tiempo de trabajo.
Otro concepto que introduce Marx: TIEMPO DE TRABAJO SOCIALMENTE NECESARIO. El tiempo de trabajo que se computa para la medición no es el que lleva producir cada mercancía por cada productor, sino la media social: cuánto se tarda para producir una mercancía determinada en las condiciones medias de las fuerzas productivas del momento al cual nos referimos.
Las fuerzas productivas sociales están determinadas por: 1) destreza del obrero; 2) desarrollo de la ciencia y la tecnología; 3) coordinación social del proceso de producción; 4) escala de la producción; 5) condiciones naturales.
Las magnitudes de valor varían directamente en relación a la cantidad de TRABAJO ABSTRACTO efectivizado e inversamente al desarrollo de las fuerzas productivas sobre las que se aplica ese trabajo.
Una cosa puede ser útil, y además producto del trabajo humano, y no ser mercancía. Para producir una mercancía, no sólo debe producir VALOR DE USO, sino valores de uso para otros, sociales. Para transformarse en mercancía, el producto ha de transferirse a través de intercambio a quien se sirve de él como valor de uso.
Si no hay VALOR DE USO, aunque haya trabajo, no hay valor. Podemos estar produciendo algo que creemos útil, pero enfrentados al mercado puede no serlo. Este punto coloca en cuestión la concepción liberal de mercado como mejor asignador de los recursos.
Trabajo abstracto
Dualidad del trabajo representado en la mercancía. La mercancía se nos presenta con dos caras: como VDU y VDC. Producir mercancías, desde el punto de vista de los VDU, requiere un trabajo específico.
(El trabajo) como creador de VDU, es decir como trabajo útil.
Siempre la producción de riqueza es la articulación de dos elementos: la naturaleza y el trabajo humano.
Tres conceptos en juego: 1) el trabajo concreto, que constituye el VALOR DE USO (contenido material de la riqueza); 2) el TRABAJO ABSTRACTO, sustancia del VALOR; 3) el tiempo de trabajo abstracto para medir la disparidad de magnitudes.
Una mejora tecnológica, que permite en el mismo tiempo producir más mercancías, aumentaría el hipotético bienestar de quienes accedieron al uso de esas mercancías. Sin embargo, paradójicamente, no habría aumentado el VALOR creado (porque se gastó el mismo tiempo de trabajo).
Hay una contradicción entre creación de riqueza material y la forma de medirla que asumen las sociedades mercantiles (VALOR). Esta contradicción está dada por la capacidad de desarrollo de las fuerzas productivas.
La paradoja: el aumento de las fuerzas productivas que aumenta la riqueza material disminuye el VALOR.
El fetichismo de la mercancía
Introducción
Por un lado, su interlocutor en el debate es Smith, la mano invisible, el concepto del mercado como el óptimo asignador de los recursos. Por el otro, la preocupación sobre el carácter alienante de las sociedades regidas por la ley del VALOR: el mercado por sí mismo, sin necesidad de incorporar el trabajo asalariado, genera ya la cosificación del hombre.
Elementos que ponen en duda el carácter del mercado como óptimo asignador de recursos. A) se puede haber creado una mercancía inútil, incapaz de realizar su valor, o sea poder venderse en el mercado. B) se puede haber creado una mercancía validable, pero se ha usado más tiempo del socialmente necesario.
Disipar la ilusión en el carácter mágico del mercado, que aparece detrás de la noción de la mano invisible. El carácter enigmático de la mercancía tiene que ver con su particular lugar en el conjunto de las relaciones sociales que crean y recrean las sociedades mercantiles.
El carácter místico de la mercancía no brota de su VDU. Pero tampoco del contenido de sus determinaciones de valor. 
El carácter misterioso que presenta el producto del trabajo, tan pronto como reviste forma de mercancía, procede de esta misma forma. 1) En las mercancías, la igualdad de los trabajos humanos asume la forma material de una objetivación igual de valor de los productos de trabajo; 2) el grado en que se gaste la fuerza humana de trabajo, medido por el tiempo, reviste la forma de magnitud de VALOR de los productos del trabajo; 3) las relaciones entre productores, relaciones en que se traduce la función social de sus trabajos, cobran la forma de una relación social entre los propios productos de su trabajo.
El carácter misterioso de la forma mercancía estiba en que proyecta ante los hombres el carácter social de trabajo de éstos como si fuese un carácter material de los propios productos de su trabajo.
Los trabajos privados de los productores asumen un doble carácter social: 1) considerados como trabajos útiles concretos, deben satisfacer una determinada necesidad social y encajar dentro del trabajo colectivo de la sociedad, dentro del sistema dominado por la división social del trabajo; 2) sólo serán aptos para satisfacer las múltiples necesidades en la medida en que cada uno de esos trabajos sea susceptible de ser cambiado por cualquier otro trabajo útil.
El VALOR convierte a todos los productos del trabajo en jeroglíficos sociales.
Las determinaciones de valor
En todo modo de producción se dan estas tres determinaciones: 1) en todo trabajo humano hay gasto ABSTRACTO de trabajo; 2) siempre ese gasto de trabajo se mide en tiempo; 3) ese tiempo es un promedio social. Estas determinaciones se dan en todas las épocas de la humanidad.
Las leyes naturales jamás pueden suprimirse. Lo único que puede variar en situaciones históricas distintas es la forma en que esas leyes se abran paso. En una sociedad en que la interdependencia del trabajo social se hace valer mediante el cambio privado de los productos individuales del trabajo, la forma en que esa distribución proporcional del trabajo se impone es precisamente el VALOR DE CAMBIO de estos productos.
De las determinaciones del valor al fetichismo de la mercancía
El carácter enigmático brota de la forma mercancía en sí misma.
Se refleja el carácter social del trabajo entre los hombres como características inherentes a los productos del trabajo, como propiedades naturales de las cosas. Lo que adopta la forma fantasmal de una relación entre cosas, no es otra cosa que la propia relación social.
Los atributos sociales del trabajo privado sólo se reflejan después en el tiempo.
Doble carácter de la mercancía: 1) en tanto producto de un trabajo útil, debe probar su eficacia para ganarse un lugar en la división social del trabajo; 2) sólo puede hacerlo a partir del intercambio mercantil (y aquí sólo vale el TRABAJO ABSTRACTO que contiene).
Una vez que las propias proporciones entre las mercancías adquieran fijeza, pierden su carácter social y se naturalizan.
El fetichismo de la mercancía no es otra cosa que el propio VALOR, la manera mercantil, capitalista, en que se expresan las determinaciones del valor.
La teoría de la plusvalía
Al igual que en el capitalismo, en la producción simple los productos son intercambiados en un mercado. La gran diferencia es que en el modo de producción capitalista también los modos de producción y la fuerza de trabajo son mercancía. Los productores han sido separados de sus medios de producción.
El capital anuncia desde su primera aparición una nueva época en el proceso de la producción social.
En la producción simple de mercancías el productor vende su producto a fin de comprar otros productos que satisfagan sus necesidades específicas. Ese circuito se conoce como MDM.
El capitalista compra mercancías (fuerza de trabajo y medios de producción), de ahí va al proceso de producción, obtiene el nuevo bien y luego vuelve al mercado para venderlo y obtener dinero. O sea DMD’.
La circulación de dinero como capital es, por el contrario, un fin en sí misma puesto que la expansión del valor sólo tiene lugar en el curso de este movimiento renovado sin cesar. No tiene límites.
El secreto de la plusvalía está en el proceso de producción. Debemos comenzar por analizar la mercancía fuerza de trabajo.
Determinado el carácter de mercancía de la FDT, Marx determina su valor como la canasta de bienes necesarios para la reproducción del trabajador y su familia.
La segunda etapa del proceso del trabajo, en que el obrero rebasa las fronteras del trabajo necesario, le supone una fuerza de trabajo desplegada pero no crea valor alguno para él. Crea la plusvalía. A ésta parte de la jornada de trabajo la llamo tiempo de trabajo excedente. Lo único que distingue unos de otros los tipos económicos de sociedad –la de la esclavitud de la del trabajo asalariado- es la forma en que este trabajo excedente le es arrancado al productor inmediato, al obrero.
Tasa de plusvalía
Toda mercancía contiene: a) CAPITAL CONSTANTE, la porción de trabajo anterior que “pasó” al nuevo producto; b) CAPITAL VARIABLE, la parte del nuevo VALOR AGREGADO, o sea del trabajo del obrero, que se remunera (monetariamente, el SALARIO); c) PLUSVALÍA, la parte del nuevo VALOR AGREGADO por el obrero que el capitalista no paga, el excedente.
La relación establecida en la  TASA DE PLUSVALÍA, p’=p/v.
La cuota de PLUSVALÍA, p/v, es igual a trabajo excedente/trabajo necesario. Ambas razones expresan la misma relación, aunque en forma distinta: a) p/v expresa la relación en forma de trabajo materializado; b) trabajo excedente/trabajo necesario la expresa en forma de trabajo fluido. La cuota de PLUSVALÍA es la expresión del grado de explotación de la FUERZA DE TRABAJO por el K (CAPITAL).
El concepto de tasa de explotación y tasa de PLV son iguales, aunque el primero es más general (aplicable a todos los modos de producción), mientras que el segundo sólo corresponde al capitalismo.
Plusvalía absoluta y relativa
Tres factores definitorios de la magnitud de la tasa de PLV: 1) la duración de la jornada de trabajo; 2) el monto del SALARIO REAL (y por lo tanto el tiempo de trabajo que lleva producir esas mercancías; 3) la productividad del trabajo.
Un aumento de horas de trabajo es incremento de PLV ABSOLUTA. Las rebajas de SALARIO REAL o aumento de productividad, como por ejemplo un cambio tecnológico que permite producir más con el mismo esfuerzo o cuando se produce más por mayor explotación física del trabajador manteniendo el mismo tiempo de trabajo, es PLV RELATIVA.
Composición orgánica del capital
La relación establecida entre K CONSTANTE y K VARIABLE. Composición orgánica del K= c/v.
Alta composición orgánica del K en un proceso productivo= c>v (requiere más máquinas e insumos que mano de obra).
Tendencia en el capitalismo al incremento constante de la composición orgánica del K.
Tasa (o cuota) de ganancia
La relación entre la PLV y todo el CAPITAL invertido (el KC y el KV). g=p/(c+v).
Responde a la pregunta del capitalista: ¿cuánto por ciento se gana si se invierte su capital en tal negocio?
Sólo la parte VARIABLE del CAPITAL crea PLUSVALÍA. El capitalista no puede explotar el trabajo si no anticipa el CAPITAL CONSTANTE, ni puede valorizar a éste si no anticipa el VARIABLE. La tasa de GANANCIA puede mantenerse igual y sin embargo expresar distintas tasas de PLUSVALÍA.
La PLV y la G, como masa (como dinero obtenido, o como horas de trabajo no pagadas al obrero) son lo mismo. Pero la tasa de PLV y la tasa de G (que son proporciones) son dos cosas distintas. La tasa de PLV muestra la explotación de un obrero (la relación entre las horas pagadas y las que no). La tasa de G es muestra cuanto se gana (por horas de trabajo no pagadas al obrero) con respecto a todo el K invertido por el capitalista.
Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia
Para Marx, las crisis en el capitalismo se explican por la tendencia de la tasa de ganancia a caer. Esta tendencia existe porque, a la vez, hay una tendencia a que aumente la composición orgánica del capital.
Existen “contratendencias” que evitan esa baja: a) el aumento del grado de explotación (PLV); b) la reducción del SALARIO por debajo de su valor; c) el abaratamiento del K CONSTANTE, consecuencia del cambio tecnológico que deprecia el capital ya existente; d) existencia de un ejército industrial de reserva, disponible para aumentar la explotación o para reducir los salarios; e) el comercio exterior permite comprar materias primas más baratas, abaratan tanto el K CONSTANTE como el VARIABLE; f) aumento del K por acciones (permite obtener ganancias extraordinarias).
¿Qué consecuencias trae un descenso de la tasa de ganancia?
La lógica de un funcionamiento normal del capitalismo consiste en la inversión (y reinversión) del K en forma productiva.
Cuando se produce un descenso en la tasa de G, a los capitalistas ya no les convendrá invertir o reinvertir productivamente su K.
El capitalista vuelca si dinero al circuito especulativo (D D’) y obtiene una diferencia a su favor pero la masa de bienes existentes sigue siendo la misma.
Relación entre masa y tasa de ganancia
Que descienda la tasa de G no quiere decir que también lo haga la masa de PLV (o G). Cada vez que aumenta la composición orgánica del K, lo lógico y normal es que aumente también la PLV. Pero si lo hace en una menor proporción al K CONSTANTE incorporado, la tasa de G caerá.
Transformación de valor a precio
Las mercancías se producen por su VALOR pero se venden por su PRECIO DE PRODUCCIÓN.
VALOR=c+v+p. PRECIO DE PDCCIÓN=c+v+tasa media de G.
La tasa media de G es la suma de las PLUSVALÍAS dividido la suma del total del CAPITAL.
No siempre el mismo capitalista que extrae físicamente la PLV es el que se la termina apropiando, ya que el mecanismo de mercado la “redistribuye” entre los capitalistas.
Trabajo producto e improductivo
Marx sostiene que sólo el trabajo productivo del obrero crea valor, por lo tanto también plusvalía.
Parte de esa plusvalía se la apropia el Estado, por ejemplo a través de impuestos. Pero a veces también es un proceso de redistribución de plusvalía entre los propios capitalistas, que para eso utilizan a trabajadores.
En el capitalismo se dirá que un trabajo es “productivo” si es capaz de crear plusvalía, si se trabaja para la ganancia de un patrón. Desde el punto de vista del capitalismo, todo trabajo estatal es improductivo.

Dentro del capitalismo, sólo es productivo el obrero que produce plusvalía para el capitalista o que trabaja para hacer rentable el capital. El concepto de trabajo productivo no entraña simplemente una relación entre la actividad y el efecto útil de ésta. Lleva además implícita una relación específicamente social e históricamente dada de producción, que convierte al obrero en instrumento directo de valorización del capital.

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